El renacimiento del cáñamo (II)

Beneficios del cultivo de cáñamo

El cultivo del cáñamo comporta muy numerosos beneficios ambientales y agrarios. Es un cultivo que no necesita ni pesticidas ni herbicidas ni ningún tipo de intervención entre siembra y cosecha.

Una rotación muy adecuada es en terrenos donde se cultiva maíz. El cáñamo es un buen precedente para el cereal, tiene un ciclo corto que facilita organizar los trabajos de explotación y ha mostrado ser económicamente competitiva respecto a otros cultivos. El rendimiento de grano del trigo después de cáñamo es superior al del trigo en monocultivo en un 47% de media.

El cáñamo es una planta asfixiante de malas hierbas gracias a su rápido crecimiento y desarrollo foliar, que junto con una densidad de siembra elevada son factores que lo hacen ganador en la competencia pera la captación de la luz. Por lo tanto, actúa como herbicida natural. También mejora la estructura del sol, lo deja sano (capta todos los excesos de metales pesados, herbicidas y otros tóxicos) y estructural en profundidad, debido a su raíz pivotante.

El cáñamo presenta una elevada tolerancia a plagas y enfermedades. Aunque sufra el ataque de insectos y hongos, es difícil que lleguen a afectar su normal desarrollo. Es un cultivo protector de otros más delicados: los cannabinoides y los terpenos son sustancias que atraen a los insectos y funcionan como trampa biológica. No se ve afectado por el ataque del jabalí, y la experiencia demuestra que después del cultivo del cáñamo los ataques del jabalí a otras cosechas disminuyen considerablemente (posiblemente por el olor que queda al sol). Es uno de los pocos cultivos extensivos que incrementa la biodiversidad de la fauna del lugar donde se cultiva. Finalmente: es biodegradable, renovable y se puede hacer en producción ecológica.

Agronomía del cultivo

El cultivo está totalmente mecanizado. La siembra se realiza con una sembradora de cereales (25-35 kilos / hectárea de semilla). El establecimiento del cultivo es delicado: el cáñamo es muy sensible a una cama de siembra mal preparado y a la falta de ay gua durante los primeros estadios de crecimiento. Después, ya no se necesita hacer ningún trabajo hasta la cosecha.

El cultivo de cáñamo funciona bien para un doble uso, siempre uno principal respecto del otro: semilla / fibra, fibra / semilla, biomasa / semilla, etc. Según el destino final de la cosecha el manejo del cultivo, el momento de cosecha y la maquinaria varían sustancialmente. Es al momento de la cosecha y de la transformación donde queda patente el abandono que ha sufrido el sector del cáñamo durante el siglo XX. En la actualidad no existen en el mercado máquinas específicas para el cultivo del cáñamo; este sector está en continua investigación y desarrollo para crear aparatos específicos de cosecha de las diferentes partes del cultivo: fibras, flores, semillas e incluso raíces.

Una legislación europea que no ayuda

Actualmente, en la Unión Europea sólo se permite el cultivo del cáñamo para usos industriales, de las variedades de especies agrícolas autorizadas en el Catalogo común europeo que tengan un nivel de THC - la sustancia con propiedades narcóticas - inferior a 0,2% sobre materia seca. Aparte, se realizan seguimientos y controles del cultivo del cáñamo. En España, el cultivo del cáñamo para usos NO industriales necesita de la autorización de la Agencia Española de Productos Farmacéuticos. En la última década, en Europa y en todo el mundo, el sector del cultivo y de la transformación del cáñamo está experimentando un crecimiento muy grande, con nuevos usos y aplicaciones, existiendo en la actualidad un amplio abanico de normativas y restricciones (a favor o en contra) según cada país y en cada momento. La Unión Europea no se escapa de este hecho, y en su seno hay países con normativas muy restrictivas del cultivo y otros que no, con umbrales de contenido máximo de THC diferentes, con regulaciones específicas para la presencia de cannabinoides en alimentos, mientras que en otros el cultivo está prohibido. Esta situación limita el crecimiento del sector agrario e industrial del cáñamo.

La EIHA (European Industrial Hemp Association) está trabajando con miembros del Parlamento Europeo para unificar y adaptar las normativas y regulaciones para el cultivo y la industria del cáñamo, y tiene la esperanza a que en breve se puedan aprobar.

Ya se ha visto la enorme versatilidad del cáñamo y la multitud de productos que se pueden obtener a partir de él. En la actualidad se cultivan más de 33.000 hectáreas de cáñamo en Europa (datos de 2016), con una tendencia de crecimiento continuado. Las reformas legislativas europeas y la promoción industrial estatal son claves para el crecimiento del sector industrial y agrario del cáñamo, y permitiría incorporar este cultivo como cultivo rotativo y mejorando del campos.

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