Historia del cultivo de cáñamo

Historia del cultivo de cáñamo

Cuándo hablamos del cultivo de cáñamo la mayoría de la gente suele relacionarlo instintivamente con la marihuana, pero lejos de la realidad, el cultivo de cáñamo tiene sus orígenes hace varios milenios y la mayor parte de la sociedad lo solía conocer y usar. Esto cambió unas décadas atrás, pasando a una prohibición casi total, cayendo en un desuso provocado que se  extendió mundialmente.  

Actualmente se está recuperando el cultivo de cáñamo y se está recuperando su uso. 

¿Pero por qué se perdió el uso del cultivo de cáñamo?

¿Qué nos puede ofrecer el cultivo de cáñamo?

Históricamente, el cultivo de cáñamo ha sido ampliamente utilizado por la mayoría de las antiguas civilizaciones y culturas, como la griega, china, árabe, india, etc. Esto es debido a que del cultivo de cáñamo se pueden extraer todo tipo de productos, como las fibras, semillas y flores, que tienen múltiples usos. (puedes ver sus aplicaciones aquí).

 

 

Las semillas de cáñamo tienen propiedades altamente nutritivas, cómo un alto contenido en proteínas superando otras opciones como las semillas de lino o de chía, y también poseen todos los aminoácidos esenciales.
El cultivo de cáñamo fue tan importante para la antigua sociedad china que se llamarón a sí mismo "la tierra del cáñamo y la mora", de esta forma podemos ver que le daban tal importancia al cultivo de cáñamo como para compararlo con la seda (la mora se refiere a este tejido al ser el principal alimento de los gusanos de seda).

 

 

Inicios del cultivo de cáñamo

Desde el 800 hasta el 200 a.C., el cáñamo fue un gran producto del comercio e intercambio en toda Asia, llegando hasta África del Norte y el Mediterráneo oriental. Hacia el 200 a.C., el cultivo de cáñamo había llegado a la antigua Grecia, civilización que influiría en la base cultural del Imperio Romano. Para el año 500 d. C., el cultivo de cáñamo se había extendido por toda Europa continental y Asia, donde se utilizaba para cuerdas, textiles, medicinas y mucho más.
A principios de la edad moderna el cultivo de cáñamo desempeñó un papel muy importante en el descubrimiento y la colonización del Nuevo Mundo. Esto es debido a que el cáñamo era la materia primera clave para la construcción y confección de cuerdas, velas y plataformas de los grandes barcos e imponentes galeras de la época, que llevaron a todo tipo de gente a lugares como América, Australia, etc. 
Así pues el cultivo de cáñamo jugó un papel clave en la construcción de los imperios que gobernaron el mundo durante estos tiempos.

 

 

Si el cultivo de cáñamo históricamente siempre ha sido el rey,

¿cuándo y por qué esto cambió?

Una de las principales razones fue la invención de la desmotadora de algodón de Eli Whitney, de Massachusetts, que la patentó en 1793. 
Esta máquina hacía que las semillas de algodón se separaran de las fibras diez veces más rápido que a mano, lo que permitió que la producción de algodón se acelerará de forma exponencial. Tras la invención de la desmotadora de algodón, el valor de los cultivos de algodón estadounidenses aumentó de 150.000 a 8 millones de dólares en diez años.

 

 

Pero aún así, el cultivo de cáñamo continuaba siendo el número uno. Desempeñó un papel crucial en una de las guerras más importantes y famosas del siglo XIX. El emperador de Francia, Napoleón Bonaparte, quería derrotar a sus enemigos tradicionales, los británicos, a toda costa, e intentó hacerlo desestabilizando su economía. En 1807, firmó el Tratado de Paz de Tilsit con Rusia, en el que ambas partes acordaron poner fin a todo el comercio con el reino de Gran Bretaña. 
Sin embargo, la isla dependía del Imperio Ruso para el cáñamo, y ambos países tenían fuertes intereses comerciales en el sector textil. Así que el Zar no cumplió el tratado, y el comercio con Gran Bretaña continuó. De esta forma asegurarse el comercio de cáñamo fue una de las motivaciones de Napoleón para su invasión de Rusia en 1812, un hecho que condujo a su caída. 
Entonces, aunque se mejoró la eficiencia de la producción de algodón, el cultivo de cáñamo continuaba teniendo un papel principal,

 

¿qué fue lo que realmente apartó el cultivo de cáñamo y favoreció el cultivo del algodón?


En el siglo XX es cuando el cultivo de cáñamo sufrió un duro golpe: en Estados Unidos se aprobó la Marihuana Tax Act de 1937, que es considerada el nacimiento del prohibicionismo en Estados Unidos. 
Esta ley aunque no prohibió directamente si buscó dificultar al extremo el tanto el cultivo de cáñamo como el de cannabis, a pesar de que el primero contiene menos del 0,3% de THC y no tiene sustancias psicoactivas.
La Tax Act consistió en poner un impuesto a todas las entidades, empresas y organizaciones que tenían vínculos con el cultivo de cáñamo y cannabis, importadores, productores, comerciantes, intermediarios, consumidores, e incluso especialistas que recetaban o usaban derivados en sus medicamentos, médicos, dentistas, farmacéuticos, veterinarios, etc.

 

 

La prohibición del cultivo de cáñamo

Algo que mucha gente no sabe, es que este fue (entre otros incentivos) un acto racista:

De hecho, entre 1914 y 1925, 26 estados de EEUU aprobaron leyes  en relación a la prohibición de la planta, se necesitaba una excusa para poder registrar, detener y deportar a los inmigrantes mexicanos.
Uno de los actores principales en esta gran regulación del cultivo de cáñamo fue Randolph Hearst, un periodista sensacionalista que a lo largo de su vida ocupó distintos cargos políticos y sobretodo destacó al convertirse en un gran magnate de la prensa y los medios, también fue conocido por llegar a ese estatus a través de usar los medios como instrumento político y por ser uno de los creadores de la prensa amarilla. 
Hearst tenía un gran interés económico para la prohibición del cultivo de cáñamo, así que no dudó en utilizar su influencia para manipular al público general. 

En sus periódicos utilizaba la palabra “marijuana” en vez de “cáñamo” o “cannabis” para que sus lectores desconocieran de qué tipo de sustancia se trataba. 
Sus campañas sensacionalistas influyeron en la prohibición del cultivo del cáñamo muy significativamente. La poca información sobre el cannabis en dicha época llegaba de la mano de los periódicos locales sensacionalistas de Hearst. 

 

 

El motivo de más peso de la prohibición no era por el cannabis, sino por el cultivo de cáñamo; como se ha comentado antes, su cultivo tiene muchos beneficios y el cáñamo tiene infinidad de usos. Desde ropa o fabricación de papel, hasta medicinas o usos alimentarios. (puedes leer más aquí)

Grandes empresarios y el cultivo de cáñamo

El cultivo de cáñamo y todas sus posibilidades competían con las nuevas y pujantes industrias del país, como por ejemplo la química, en la que los hermanos DuPont habían desarrollado las patentes de fibras sintéticas derivadas del petróleo como el nylon, la lycra o el neopreno. 
Los hermanos DuPont procesaban madera, madera que pertenecía a Hearst, para la fabricación de papel. Papel que, entre otras cosas, se utilizaba para la redacción de la multitud de periódicos que poseía Hearst, usados para la manipulación en contra del cultivo de cáñamo.  
Grandes empresas y empresarios de la época propiciaron la prohibición del cultivo de cáñamo con investigaciones manipuladas y sobre todo con un gran bombardeo de información falsa a la población, todo por motivos económicos, ya que, el cáñamo, era el principal producto competidor de sus industrias. La industria petroquímica sustituyó la necesidad de cannabis como materia prima para una multitud de productos (aunque fueran menos sostenibles y saludables) y la fibra de madera reemplazó al cultivo de cáñamo en la fabricación de papel. 
Después de la segunda guerra mundial empezó la guerra fría, en ese contexto la situación para el cultivo de cáñamo aún empeoró más. Debido a la idea colectiva del bloque de los aliados, se decía que los comunistas utilizaban el cannabis como droga puente para que la población se volviera adicta a la heroína que provenía de China.
Así es como llegamos a 1961, año en el que llegó la prohibición mundial del cultivo de cáñamo a través de la Convención Única de Drogas de las Naciones Unidas, firmada por 185 países.
A principios de la década de los 70, el presidente Richard Nixon declaró la guerra a las drogas en Estados Unidos y las identificó como el enemigo público número uno del país. Otros países occidentales siguieron el ejemplo de Estados Unidos al poco tiempo. 
Con todos estos sucesos el cultivo de cáñamo quedó totalmente estigmatizado y se convirtió en un cultivo furtivo en prácticamente todo el mundo. En Europa sólo hubo algunas pocas excepciones de países, como Francia y Rumanía, donde el cultivo de cáñamo continuó, eso sí de una manera muy residual.
Esta es la historia de cómo el cultivo de cáñamo, un material que vistió a gran parte de la población mundial durante milenios, casi desapareció en unas pocas décadas por un cúmulo de circunstancias y creencias erróneas. 
Mientras tanto, otros materiales mucho menos sostenibles y regenerativos como el algodón y tejidos derivados del petróleo, han gozado de gran visibilidad y popularidad.

Cabe preguntarse; ¿Es el algodón realmente el mejor material? ¿O la historia ha cometido una grave injusticia con el cáñamo? 

Para nosotros todo apunta en esta última dirección, la prueba más importante es que en los últimos años el cultivo de cáñamo ha empezado a aumentar de forma considerable. 
La sociedad cada vez es más consciente de la situación en la que nos encontramos y del cambio climático que vivimos, es por eso que se apuesta cada vez más por opciones sostenibles que respeten al medio ambiente. 
Nosotros queríamos aportar nuestro granito de arena, y recuperando el uso y cultivo de cáñamo, es así como nace hemp&love, podéis consultar aquí nuestra ropa de cáñamo.

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